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En nuestro informe anual sobre el estado de los safaris, analizamos en detalle cómo están cambiando los viajes de safari, desde las expectativas cambiantes de los viajeros y los principales destinos hasta la sostenibilidad, la conservación y las tendencias generales del sector. Basándonos en datos reales, mostramos cómo está cambiando la experiencia del safari y qué dirección podría tomar el turismo en África en los próximos años.
Puedes ver los datos completos a continuación:
Go2Africa es un operador especializado en viajes por África en el que los viajeros confían desde hace más de 25 años para diseñar experiencias fluidas, personalizadas y profundamente conectadas con el continente.
Cada itinerario lo diseñan nuestros expertos en safaris por África, profesionales que conocen el terreno de primera mano, han recorrido sus paisajes, se han alojado en los campamentos y han construido relaciones duraderas con las personas que hacen posible cada viaje. Gracias a ese conocimiento y a su experiencia con distintos perfiles de viajeros, Go2Africa ofrece recomendaciones de alojamiento a medida, adaptadas a los gustos y preferencias de cada persona, para que cada safari de lujo encaje de verdad con lo que busca cada viajero.
Nuestro claro compromiso con las experiencias personalizadas nos permite crear itinerarios a medida que se adaptan a las preferencias individuales, garantizando que cada viaje sea exclusivo y especial. Desde la primera consulta hasta la vuelta a casa, Go2Africa es conocida por su trato cercano, atención al detalle y capacidad para crear safaris memorables. Ese compromiso con la calidad se refleja en miles de reseñas de cinco estrellas y en el reconocimiento de referentes del sector como Condé Nast Traveler, Travel + Leisure y los World Travel Awards.
En el centro de todo está la idea de que viajar también puede tener un impacto positivo. Como parte del Grupo Nawiri, cada viaje con Go2Africa contribuye a proteger los ecosistemas que visitan nuestros viajeros y a apoyar a las comunidades que viven en ellos. Además, nuestra apuesta por la sostenibilidad también se refleja en la selección de alojamientos, para que cada experiencia combine confort, responsabilidad y respeto por el entorno.
Para el informe de este año, analizamos los datos internos de consultas entre 2022 y 2025 para identificar las principales tendencias en la demanda de viajes de safari. Este conjunto de datos nos permite captar la intención de los viajeros en tiempo real y entender no solo quién se interesa por viajar a África, sino también qué destinos tiene en mente, en qué momento quiere viajar, cuánto tiempo planea quedarse y cuál es su presupuesto previsto.
Una vez que los viajeros comienzan a planificar directamente con un experto en safaris, los patrones de reserva suelen ajustarse a medida que el itinerario se va perfilando y se afinan las combinaciones de destinos según nuestras recomendaciones y las particularidades logísticas de viajar por África. Por eso, los datos de venta aportan una capa adicional de contexto, ya que muestran cómo evoluciona esa intención inicial al pasar de la idea inicial a la reserva confirmada.
Nuestro análisis abarca los distintos perfiles de viajeros, las preferencias de destino en África Oriental, África Austral y las islas del océano Índico, los patrones estacionales de reserva, la duración de los viajes, los rangos de presupuesto y las comparaciones de gasto entre países. Al observar cómo evolucionan las consultas a lo largo del tiempo, podemos identificar cambios en la demanda, en los plazos de planificación y en las prioridades de los viajeros en los principales mercados de origen.
En conjunto, estos datos ofrecen una visión clara de cómo evolucionó el interés por los safaris en 2025, desde los destinos más demandados hasta las expectativas de gasto y el perfil de los viajeros.
Además de nuestros datos internos, también analizamos las búsquedas en Google y las señales de tendencias emergentes detectadas mediante IA para entender mejor el interés general por los viajes de safari en África. A partir de Google Trends, que mide la popularidad relativa de las búsquedas en una escala de 0 a 100, agrupamos distintos términos relacionados con los safaris en lugar de basarnos en una única consulta. Esto nos permite obtener una visión más representativa de cuándo aumenta el interés por este tipo de viajes en internet y completar esa lectura con nuestros datos de consultas, que reflejan una intención de planificación más directa.
El interés por los viajes de safari en África sigue creciendo de forma sostenida. La popularidad general aumentó un 14% en 2023, un 12% en 2024 y otro 7% en 2025. Aunque el ritmo de crecimiento interanual se ha moderado ligeramente, la tendencia sigue apuntando a una demanda global sólida de este tipo de experiencias.
Las búsquedas mantienen, además, un patrón estacional bastante claro. El interés suele arrancar en niveles moderados en enero, baja ligeramente en febrero y marzo, y vuelve a repuntar de forma progresiva durante la primavera, hasta alcanzar su punto máximo en julio y agosto, coincidiendo con la temporada alta de safaris en buena parte de África. A partir del otoño y durante los meses de invierno del hemisferio norte, el interés comienza a caer, con sus niveles más bajos en noviembre y diciembre. En 2025, además, los picos de búsqueda del verano se situaron claramente por encima de los registrados en años anteriores, lo que refuerza la tendencia general de crecimiento del interés.
Además de las búsquedas tradicionales, la forma en que los viajeros investigan y planifican sus viajes también está cambiando. El auge de los grandes modelos lingüísticos, como ChatGPT, Copilot o Gemini, ha diversificado los canales de búsqueda y ha puesto a su alcance nuevas herramientas para informarse, más allá de los buscadores de siempre. En el sector turístico en general, el uso de la IA, y en particular de ChatGPT, aumentó en Estados Unidos entre febrero y marzo de 2025, volvió a repuntar entre junio y julio y, tras caer de forma gradual en los meses siguientes, retomó la tendencia al alza en diciembre. Todo ello apunta a un cambio cada vez más claro en la forma en que los viajeros descubren destinos y empiezan a organizar sus viajes.

“Los datos de consultas ofrecen una visión muy valiosa de la mentalidad de los viajeros en la fase más temprana del proceso de planificación. Nos muestran qué destinos despiertan primero su interés y cuáles captan su imaginación, que muchas veces son también los más icónicos y deseados.
Sin embargo, a medida que empezamos a dar forma al viaje juntos y equilibramos las preferencias personales con nuestra orientación sobre logística, conexiones aéreas, estacionalidad, disponibilidad de alojamiento y presupuesto, esas preferencias iniciales suelen evolucionar. Un viajero que pregunta por una experiencia icónica única puede acabar descubriendo que sus vacaciones soñadas se enriquecen con una joya escondida o un retiro en una isla, creando un viaje africano que recompensa con vida salvaje, playa, cultura y naturaleza a partes iguales.
Esa evolución es completamente natural. Los datos de ventas reflejan esta siguiente etapa del viaje, en la que la inspiración que despiertan las experiencias más icónicas de África se encuentra con las decisiones prácticas que implica organizar el viaje. Es precisamente ahí donde nuestra experiencia aporta más valor: al ayudar a cada viajero a encontrar la combinación adecuada de experiencias y acercarle propuestas cuidadosamente seleccionadas que encajen con sus intereses, desde excursiones para ver gorilas y safaris a pie hasta recorridos entre islas o experiencias de inmersión cultural.”
- Liesel van Zyl, Directora de Impacto Positivo y Desarrollo de Productos, Go2Africa
En los últimos cuatro años hemos visto cambios claros en el grado de decisión con el que los viajeros llegan cuando empiezan a informarse sobre un safari en África. En 2022, el 65% ya tenía claro su destino, mientras que el 35% seguía valorando opciones. Esa cifra subió al 72% en 2023, bajó ligeramente al 68% en 2024 y dio un salto claro en 2025: ese año, el 82% de los viajeros inició su búsqueda con un destino ya decidido, frente al 18% que aún no lo tenía claro. Se trata del nivel más bajo de indecisión de los últimos cuatro años y apunta a un viajero cada vez más preparado antes de dar el paso de consultar.
La proporción de viajeros decididos en 2025 es casi 14% mayor que en 2024 y sustancialmente superior a la media de los tres años anteriores. Este cambio sugiere una modificación en la forma en que los viajeros llevan a cabo su búsqueda de safaris en las primeras etapas.
Tradicionalmente, muchos viajeros recurrían a los buscadores y a los expertos en safaris para acotar opciones, sobre todo quienes se planteaban este tipo de viaje por primera vez y necesitaban entender mejor las diferencias entre destinos. En 2025, ese mayor nivel de decisión antes de la consulta podría estar relacionado con el peso creciente de herramientas como ChatGPT en la fase de investigación. Estas herramientas permiten comparar destinos e itinerarios, ordenar gran cantidad de información y llegar al primer contacto con una idea mucho más definida.

Aun así, el perfil del viajero apenas cambia. En 2025, el 75% de las consultas procedía de personas que viajaban a África por primera vez, mientras que el 25% correspondía a viajeros que ya habían estado antes en el continente. Dentro de este segundo grupo, la experiencia previa se repartía de forma muy equilibrada: el 49% había viajado a África en varias ocasiones y el 51% lo había hecho una sola vez. En otras palabras, aunque la mayoría de quienes se interesan por un safari siguen siendo nuevos en África, también hay un grupo relevante de viajeros que repite, a menudo en busca de experiencias más completas o diferentes.
En 2025, Sudáfrica sigue siendo el destino de safari más popular, con 24% de todas las consultas. Kenia y Tanzania le siguen de cerca, con 21% y 19% respectivamente. Juntos, estos tres destinos representan 64% del interés total en safaris, mientras que en 2024 y 2023 representaron 60%. El aumento (+4%) pone de relieve el continuo dominio de los países de safari más consolidados del sur y el este de África.
Aunque Sudáfrica sigue a la cabeza, varios destinos experimentaron notables cambios de interés año tras año. Botsuana registró el aumento más significativo, con una cuota de consultas que pasó de 7% en 2024 a 12% en 2025. Esto sitúa a Botsuana muy por encima de su cuota media de los últimos tres años y sugiere un aumento sostenido de su popularidad, probablemente ligado a su posicionamiento como destino de safari exclusivo y de alta gama.
Kenia también experimentó un fuerte crecimiento, aumentando su cuota de consultas en 3% desde 18% en 2024, y superando a Tanzania para convertirse en el segundo destino de safari más consultado en 2025. Tanzania experimentó un aumento más modesto, mientras que Sudáfrica mantuvo su trayectoria ascendente.
Al mismo tiempo, otros destinos perdieron cuota de interés. Zimbabue registró la mayor caída, con tres puntos menos, seguido de Seychelles y Namibia, que bajaron dos puntos cada uno, y Ruanda, que cayó un punto. En el caso de las islas del océano Índico, este retroceso llega después de varios años de fuerte crecimiento y podría apuntar a un ajuste tras el impulso que vivieron los destinos insulares y de playa después de la pandemia.
En conjunto, los datos de 2025 muestran un mercado que sigue concentrando gran parte de la demanda en los destinos de safari más conocidos, pero que también empieza a abrir espacio a países con propuestas más diferenciadas. El crecimiento de Botsuana y la fortaleza sostenida de Kenia, Tanzania y Sudáfrica sugieren que los viajeros siguen priorizando destinos que combinan grandes experiencias de fauna salvaje con una oferta turística consolidada y buenas conexiones.

Los viajes de safari siguen mostrando un patrón estacional claro, pero los datos de 2025 apuntan a un cambio importante en los meses que eligen los viajeros. Aunque los viajes a mitad de año siguen teniendo mucho peso, las consultas se están desplazando poco a poco fuera de la temporada alta tradicional de verano y ganan terreno los meses de temporada baja.
En 2025, los meses de temporada baja, abril, mayo, septiembre y octubre, concentraron en conjunto el 38% de todas las consultas sobre safaris, lo que los convierte por primera vez en el periodo más popular dentro de la serie analizada. Esto supone un aumento de tres puntos porcentuales respecto a 2024 y refleja una preferencia cada vez mayor por viajar fuera de los meses con más demanda. En cambio, la temporada alta tradicional, junio, julio y agosto, registró un ligero descenso y representó el 34% de las consultas en 2025, algo por debajo del año anterior.
El mayor crecimiento se concentró en la temporada alta posterior al verano. Septiembre y octubre registraron notables aumentos en comparación con la media de los tres años anteriores, lo que indica un claro desplazamiento hacia los viajes de principios de otoño en el hemisferio norte. Al mismo tiempo, las consultas disminuyeron notablemente en enero y julio, lo que sugiere que los viajeros evitan cada vez más tanto el periodo de Año Nuevo como el pico del verano.
Este desplazamiento hacia la temporada baja refleja una forma de planificar el safari más meditada. En muchos destinos de África oriental y austral, septiembre y octubre coinciden con la recta final de la estación seca, un momento que suele ofrecer muy buenas condiciones para el avistamiento de fauna, cielos despejados y menos afluencia que en julio y agosto. Todo esto sugiere que los viajeros conocen mejor cuándo viajar y priorizan cada vez más la calidad de la experiencia frente al calendario vacacional más habitual.
En conjunto, aunque la temporada alta sigue concentrando una parte importante de la demanda, la ampliación de la temporada de safaris refuerza la importancia de planificar con tiempo. A medida que el interés se reparte de forma más equilibrada a lo largo del año, anticiparse sigue siendo clave para acceder a la mejor disponibilidad, especialmente en los alojamientos más demandados, tanto en temporada alta como en temporada baja.

En 2025, el interés de los viajeros siguió girando en torno a las experiencias de safari más icónicas, con los destinos clásicos y el avistamiento de fauna como grandes protagonistas de las consultas. El Parque Nacional Kruger se mantiene como la experiencia más demandada, con el 28% del total, lo que refuerza su papel como uno de los grandes referentes del safari en África. Muy cerca se sitúan los safaris centrados en los Cinco Grandes, que concentran el 25% de las consultas y siguen confirmando el atractivo de esta experiencia tan asociada al viaje de safari.
Más allá de los safaris tradicionales, los viajeros combinan cada vez más los encuentros con la vida salvaje con experiencias complementarias. Las combinaciones de playa y safari representan el 10% de las consultas, lo que refleja la continua demanda de viajes que combinan el avistamiento de animales con tiempo en la costa africanao en el mar. Las cataratas Victoria también siguen siendo un fuerte reclamo, con otro 10% de las consultas, mientras que los safaris vinculados a la gran migración concentran el 7% del interés, especialmente entre quienes buscan experiencias estacionales y muy singulares.
También se aprecia una mayor diversificación en las preferencias. El trekking para ver gorilas representa el 5% de las consultas, lo que refuerza su papel como complemento a itinerarios de safari más clásicos, más que como viaje independiente. Algo parecido ocurre con las experiencias centradas en Ciudad del Cabo, que también concentran el 5% del interés y suelen integrarse en viajes más amplios por el sur o el este de África.
Segmentos de viajeros más pequeños pero significativos buscan experiencias más inmersivas y pausadas. Los viajes activos, las experiencias culturales y los itinerarios centrados en el descanso reflejan un deseo creciente de ir más allá de los simples safaris e incorporar una conexión más profunda con los destinos, los paisajes y las comunidades.
En conjunto, los datos de 2025 dibujan a un viajero que sigue valorando las experiencias más emblemáticas de África, pero que cada vez quiere combinarlas más con propuestas variadas, equilibradas e inmersivas. Más que sustituir al safari clásico, estas preferencias apuntan a una evolución hacia itinerarios más ricos y más personalizados.
En 2025, la duración de los viajes de safari muestra un claro alejamiento del itinerario tradicional de una semana, y los viajeros optan cada vez más por escapadas más cortas o viajes más largos y envolventes.
Los viajes de diez días siguen siendo la opción más habitual, con algo más del 35% de las consultas, y se mantienen como la duración de referencia en los safaris por África. Sin embargo, el interés por los viajes de una semana cayó de forma notable en 2025, al pasar del 26% de las consultas en 2024 al 22%. Se trata de una bajada significativa tanto frente al año anterior como respecto a la media de los tres años previos, y apunta a un cambio en la forma en que los viajeros distribuyen su tiempo en África.
Al mismo tiempo, la demanda creció en ambos extremos. Los viajes de menos de una semana fueron los que más aumentaron de un año a otro. También ganaron peso los itinerarios más largos, ya que tanto los viajes de dos semanas como los de más de dos semanas incrementaron su proporción de consultas. Todo ello apunta a un grupo cada vez mayor de viajeros que busca una experiencia más pausada, una exploración más profunda o recorridos por varios países.
En general, 2025 refleja una polarización en la duración de los viajes de safari. Cada vez son más los viajeros que optan por viajes cortos de menos de una semana o por experiencias más largas y completas de dos semanas o más, mientras que el safari estándar de una semana cada vez tiene menos peso en la planificación.

Los datos de presupuesto de 2025 confirman una tendencia que ya venía apuntando en los últimos años: el gasto medio en safaris sigue al alza. En 2023, el presupuesto medio por persona en habitación doble se situó en torno a los 6.500 dólares, subió hasta los 7.500 en 2024 y alcanzó aproximadamente los 8.625 dólares en 2025
Esta evolución refleja un mercado cada vez más dispuesto a destinar más presupuesto a este tipo de viajes, impulsado por varios factores: estancias más largas, un mayor interés por experiencias de gama alta y el aumento de los costes asociados a la organización de safaris de calidad.
Al mismo tiempo, los presupuestos intermedios siguen perdiendo peso dentro del total de consultas, mientras que las franjas medias altas pasan a concentrar la mayor parte de la demanda. Todo apunta a que el mercado prioriza cada vez más la calidad, la exclusividad y la personalización, y a que los viajeros están más dispuestos a invertir en una experiencia especial y muy cuidada.
Cada año analizamos el gasto medio en safaris según el país desde el que se realiza la reserva. Como ya ocurrió en ejercicios anteriores, estos datos están condicionados por un número reducido de países con poco volumen de reservas. Por eso, aunque los resultados son llamativos, no siempre reflejan cuáles son los mercados que más gastan en términos generales, especialmente si se comparan con otros de mayor tamaño y más representativos.
En 2025, el gasto medio más alto en safaris se registró en una combinación diversa de países, entre ellos Costa Rica, Andorra, Filipinas, Venezuela, Rumanía, Panamá, Finlandia, Montenegro, Turquía e Indonesia. Como en años anteriores, estos mercados con mayor gasto representan una parte muy pequeña del total de reservas, apenas un 1% en 2025.
La presencia recurrente de mercados emisores menos habituales entre los que más gastan sugiere que, cuando los viajeros de estos países reservan un safari en África, suelen hacerlo como una experiencia premium y muy especial, a menudo planteada como un viaje único. Aunque se trata de un grupo reducido, ofrece una perspectiva interesante sobre cómo se perciben y priorizan este tipo de viajes en distintos mercados internacionales.

Los perfiles de los viajeros en 2025 se mantienen, en líneas generales, en línea con los de años anteriores, y los viajes en pareja siguen concentrando la mayor parte de las consultas. Casi la mitad de los viajeros planea este tipo de experiencia en pareja, con un 46% del total. Los viajes en familia también siguen teniendo un peso importante y representan el 28% de las consultas, lo que refuerza el atractivo del safari para familias y grupos multigeneracionales.

Uno de los cambios más notables en 2025 es el aumento continuado de los viajes en solitario. Los viajeros en solitario representan ahora 16% de las consultas, frente al 13% de 2024, lo que sugiere una creciente confianza entre los viajeros independientes. Los viajes con amigos mantienen, por su parte, una presencia más reducida pero estable, con un 10% de las consultas. En estos casos, además, suele primar la búsqueda de experiencias flexibles y personalizadas frente a los viajes organizados en grupo.
Las preferencias de destino varían notablemente según el tipo de viajero. Las familias se sienten más atraídas por Sudáfrica, Kenia y Tanzania, destinos que ofrecen grandes experiencias de vida salvaje junto con una amplia gama de alojamientos y actividades para familias. Quienes viajan con amigos muestran un mayor interés por países como Sudáfrica, Ruanda y Uganda, y suelen buscar encuentros singulares con la fauna y propuestas más inmersivas.
Los viajes en pareja se concentran sobre todo en destinos costeros e insulares exclusivos, destacando Seychelles, Mozambique y Botsuana como escenarios románticos elegidos y ofertas de safaris de alto nivel. Los viajeros en solitario, por su parte, muestran más interés por Malaui, Ruanda y Congo, lo que sugiere una preferencia por destinos menos convencionales, especialmente atractivos para quienes buscan una experiencia más personal y aventurera.
En conjunto, estos patrones reflejan un mercado de safaris capaz de atraer a perfiles muy distintos y, al mismo tiempo, muestran una diversidad cada vez mayor en la forma en que los viajeros eligen descubrir África y en quiénes lo hacen.
“Los datos sobre viajeros siempre me parecen interesantes, porque rara vez son tan binarios como parecen sobre el papel. En realidad, muchas consultas no encajan en una sola categoría. Un viaje puede ser de una pareja con amigos o de una familia multigeneracional con parientes lejanos. Así que, aunque los datos nos ofrecen una instantánea útil, los matices suelen aparecer una vez que empezamos a trabajar directamente con el cliente y a dar forma al itinerario.
Los viajes en solitario, en particular, despiertan un interés cada vez mayor, sobre todo en los destinos más aventureros o alejados de los circuitos habituales. Aunque lugares como Ruanda, el Congo y Botsuana pueden suponer costes elevados si se tienen en cuenta los suplementos individuales, lo que vemos a menudo no es un descenso del interés, sino la necesidad de replantear el viaje. Con la orientación adecuada, los viajeros en solitario podrían descubrir las ventajas de viajar en temporada baja o empezar a considerar destinos y experiencias igualmente interesantes que ofrezcan un gran valor sin comprometer la experiencia.”
- Justin Chapman, experto en safaris por África, Go2Africa
Al analizar los viajes según el tipo de grupo, se observan diferencias claras entre destinos, sobre todo si se tiene en cuenta qué proporción del total de viajeros de cada país corresponde a cada perfil. En el caso de las familias, los destinos donde tienen más peso son Sudáfrica, donde representan el 32% de los viajeros, Kenia, con un 30%, y Tanzania, con un 28%.
Los amigos muestran un conjunto diferente de prioridades, siendo sus tres destinos principales Sudáfrica (11%), Ruanda (11%) y Uganda (11%). Los viajes en pareja se concentran sobre todo en los destinos insulares y costeros más exclusivos, siendo los tres primeros Seychelles (55% de todos los visitantes de Seychelles son parejas), Mozambique (51%) y Botsuana (50%). Por último, los viajeros en solitario son más frecuentes en Malawi (31% de todos los visitantes a Malawi son en solitario), Ruanda (30%) y Congo (27%).

En cuanto al interés por país de origen, Estados Unidos se mantiene en 2025 como el principal mercado emisor de consultas sobre safaris para Go2Africa, por delante de Australia, Reino Unido y Canadá. Estos mercados siguen concentrando el grueso de la demanda y reflejan una relación consolidada con este tipo de viajes.
Junto a ellos, México continúa ocupando una posición destacada entre los principales mercados de origen. En 2025 también creció el interés procedente de Nueva Zelanda, Portugal y Francia en comparación con el año anterior, algo que podría estar relacionado con una mayor actividad de marketing y visibilidad en estos países.
La presencia de países como Singapur e India entre los diez primeros refuerza además el alcance cada vez más internacional de los safaris africanos. En conjunto, los datos de 2025 muestran una base estable de mercados clave, junto con un interés creciente desde un abanico más amplio de países.
Dentro de Estados Unidos, California sigue generando el mayor número de consultas sobre safaris, con 13% del total nacional, seguida de Florida y Texas, y Nueva York en cuarto lugar. En comparación con 2024, las consultas procedentes de Texas aumentaron en 7%, mientras que Florida y Georgia registraron aumentos de 4%
En el caso de California, los viajes en pareja siguen siendo el formato más habitual: el 39% de las consultas procedentes del estado corresponde a este tipo de viajero, lo que refuerza el atractivo de los safaris entre las parejas.

En Europa, Reino Unido concentra con diferencia la mayor parte de las consultas sobre safaris, con alrededor del 46% del total regional. En el sur de Europa destaca Portugal, con un 7%, seguido de Italia y Países Bajos, con un 5% cada uno. España, Alemania, Suiza y Francia completan el grupo de principales mercados europeos, con cerca del 4% de las consultas en cada caso.
En el resto del continente, el interés se reparte más. Irlanda, Bélgica, Bulgaria y Bielorrusia aportan en torno al 2% cada uno, mientras que Grecia y Turquía se sitúan entre el 1% y el 2%. En el norte de Europa, mercados como Suecia y Noruega representan alrededor del 1% cada uno, y Finlandia se queda ligeramente por debajo del 0,5%. Por su parte, los mercados más pequeños, entre ellos los países bálticos y los Balcanes, aportan menos del 1% cada uno, lo que apunta a un interés todavía minoritario, pero en crecimiento, por los viajes de safari en el continente.

En 2025, y también de cara a 2026, cada vez más viajeros reservan un safari como una forma de desconectar y reconectar con la naturaleza. El bienestar ya no se asocia tanto al spa como al entorno: espacio para respirar, menos desplazamientos y tiempo para disfrutar de cada lugar sin prisas. Crece el interés por viajes marcados por el silencio, el paisaje y las experiencias sensoriales, como los safaris a pie, la inmersión en la naturaleza, las grandes vistas y las mañanas tranquilas.
Este cambio está muy ligado al auge de la temporada baja y a la ampliación de los plazos de reserva. Los viajeros planifican con más intención y eligen fechas que les permitan vivir una experiencia más pausada, con menos afluencia y un ritmo más tranquilo. También se nota en el diseño de los itinerarios, con menos cambios de alojamiento, estancias más largas y viajes que resultan más reparadores precisamente porque dejan más espacio para parar.
Los viajes regenerativos están dejando de ser un valor añadido para convertirse en un verdadero factor de decisión. Los viajeros siguen buscando una guía excelente, confort y entornos espectaculares, pero cada vez se fijan más en qué hay detrás de esa experiencia y en qué contribuye realmente su viaje. En 2026, el segmento premium se definirá no solo por el nivel de exclusividad, sino también por la credibilidad de su impacto. Los resultados en conservación deberán ser tangibles, las iniciativas comunitarias tendrán que estar lideradas a nivel local y los modelos operativos deberán responder a una gestión responsable.
Dentro del sector del safari, este cambio abre la puerta a situar el impacto positivo en el centro de la narrativa, en lugar de tratarlo como algo secundario. Ya no se trata de un añadido que se menciona al final, sino de un elemento cada vez más integrado en la forma de diseñar los viajes, gestionar los alojamientos y elegir las alianzas que los hacen posibles. Los ejemplos más sólidos son también los más concretos: aquellos que muestran de forma clara cómo el viaje contribuye, a largo plazo y de manera respetuosa, a proteger los paisajes, la fauna y los medios de vida de las comunidades locales.
Los viajes multigeneracionales siguen ganando peso, en parte porque los safaris ofrecen algo que muchas familias no encuentran fácilmente en otros tipos de viaje: tiempo de calidad compartido. En 2025, cada vez más familias plantean el safari como un viaje con valor emocional y recuerdos duraderos, en el que abuelos, padres e hijos viajan juntos. Suelen ser viajes que se reservan con bastante antelación y que exigen una planificación más cuidada en términos de ritmo, comodidad y equilibrio entre actividades.
Esta tendencia también está relacionada con unos plazos de reserva más largos y con itinerarios pensados con más calma. Los grupos multigeneracionales no buscan necesariamente verlo todo, sino encontrar un ritmo que funcione para cada edad. Eso se traduce en elementos como guías privados, jornadas más flexibles, tiempo de descanso y experiencias capaces de conectar de verdad con todo el grupo. Así, el safari deja de girar solo en torno a los avistamientos y pasa a convertirse en una experiencia compartida, más rica y más significativa.
A medida que los viajeros llegan mejor informados, también se vuelven más selectivos. Crece el interés por destinos menos obvios, con menos afluencia, paisajes singulares y una sensación de descubrimiento que va más allá de las rutas más conocidas. Los lugares icónicos siguen teniendo un peso importante, pero la nueva demanda viene cada vez más de viajeros que quieren que su safari se sienta personal, distinto y menos predecible.
Las regiones emergentes y las nuevas aperturas están impulsando este cambio. Uganda es un buen ejemplo, sobre todo a medida que incorpora alojamientos de diseño y proyectos ligados a la conservación que la sitúan en un circuito más sofisticado y cuidado. Gorongosa apunta en la misma dirección. Ofrece una sensación de naturaleza remota y de recuperación en marcha, donde la historia de la restauración ecológica forma parte de la experiencia y hace que el viaje resulte realmente diferente.
“Visité Gorongosa en un viaje personal y me enamoró. No se parece a ningún otro lugar en el que haya estado y creo que atraerá especialmente a viajeros que ya conocen bien África. Con solo dos campamentos pequeños en un espacio dos veces mayor que Londres, transmite una sensación de naturaleza salvaje y aislamiento, con muy poca presencia de visitantes. La historia de Gorongosa es extraordinaria: el parque se está recuperando para apoyar a las comunidades locales, proteger un paisaje de enorme riqueza y diversidad, conservar especies amenazadas y ofrecer a los viajeros una experiencia realmente exclusiva. Para quienes buscan aventura y tienen ganas de descubrir algo distinto, puede convertirse en una forma completamente nueva de vivir un safari.”
- Kate McIntosh, experta en safaris por África de Go2Africa.
De cara a 2025 y 2026, cada vez más viajeros combinan el safari tradicional con experiencias más activas sobre el terreno, como safaris a pie, trekking para ver primates, rutas guiadas o actividades acuáticas. Esto encaja con una tendencia más amplia hacia una aventura más suave y accesible: propuestas que implican al viajero de una forma más directa y refuerzan su conexión con el entorno, sin renunciar a la comodidad ni al acompañamiento. Al mismo tiempo, también empieza a crecer, aunque todavía de forma más minoritaria, el interés por experiencias con un componente físico más marcado, como el trail running, las caminatas de varios días o el ciclismo de larga distancia, integradas dentro del propio viaje de safari.
Más que transformar por completo la idea de safari, la aventura se está consolidando como una capa adicional de la experiencia, ampliando la forma en que los viajeros descubren la naturaleza y se relacionan con ella.